Para empezar, destacar que los que hayan leído algún libro de Dan Brawn anteriormente se encontraran rápidamente familiarizados con el estilo. Para aquel que no haya leído ninguno, prefiero no contaros como es ese estilo, ya que es parte de la esencia del libro.
Así, la acción de este libro, como bien se ve en la portada, transcurre en la capital de E.E.U.U. En esta ocasión Robert Langdon es avisado por un amigo suyo (Peter Solomon) de que si este se encuentra en disposición de viajar hasta el Capitolio para dar un discurso a los asistentes. Ante esta petición, Langdon acepta y a partir de aquí empieza a transcurrir una noche llena de problemas, enigmas y simbología en la que se encuentra involucrado Robert, Peter, su hermana Katherine, la CIA, etc. para al final llegar a un cierre trepidante.
Pese a la velocidad a la que la he leído (unas 70 páginas por hora), lo que me habrá hecho perderme algunos detalles, sobre todo al final del libro, creo que es un libro fácil de leer. Esto se debe a su estructura, de capítulos muy cortos, y por tanto se hace muy ameno de leer. Además, no utiliza un lenguaje complicado, aunque hace continuas referencias a simbología masona, cosa que hace que no se pueda poner el piloto automático. Mi única crítica "gorda" es al final, excesivamente pesado después de ver como avanza todo el libro.
Por tanto, recomiendo leerlo aunque también sugiero que no se haga a la velocidad que lo he hecho yo, porque quizás produce mucho cansancio. Si sois de aquellos que queréis valoración en nota, yo lo valoraría en un 7'5.