14/10/10

OPINIÓN: ¿EL DOBLAJE ES LA MEJOR SOLUCIÓN?

Lectores, mi escrito de hoy no tiene nada que ver con lo que normalmente publico por aquí, ya que hoy no quiero descubriros nada nuevo, sino hablar de un tema que desde hace ya casi dos años va apareciendo de tanto en tanto en nuestro medios de comunicación tradicionales: la ley que obligará en un futuro cercano a que los cines de Cataluña tengan que ofrecer en su cartelera un 50% de los títulos en catalán si estos no quieren incurrir en infracciones que son sancionadas con 75.000€ de multa.

Yo me posiciono radicalmente en contra, y no por motivos ideológicos ni políticos, sino porque creo, sinceramente, que lo mejor sería no doblar a ninguna lengua. En otras palabras, lo que yo propongo es la solución más tradicional que siempre ha habido en casos de doblaje: los subtítulos. En términos estrictamente económicos, los subtítulos suponen un gasto significativamente menor para las empresas distribuidoras debido a su menor necesidad de personal (para doblar una película se necesitan, además de los dobladores en si, traductores, correctores y ajustadores, es decir, personas que traduzcan el texto original, que revisen esa traducción y la ajusten más al contexto de la película y al movimiento de los labios  que ejecutan los actores en las versiones originales) y su mayor facilidad para insertar estos subtítulos que a las voces dobladoras. Pero yo no quiero justificaros mi posición con argumentos puramente económicos, sino que también me gustaría presentaros mis "otros" argumentos.

Si con anterioridad habéis asistido a una proyección en versión original, seguramente sabréis que las voces originales no se parecen demasiado a las voces que doblan, como pasa con los diálogos, que muchas veces no se ajustan demasiado en la versión doblada por aquello de que los labios se sincronicen mínimamente con el diálogo. Y eso es muy molesto, sobre todo cuando te habitúas a la voz de la versión original y sus sonidos, como por ejemplo cuando el actor suspira o silba. Además, siempre están esos argumentos de "Escuchar con frecuencia un idioma ayuda a su aprendizaje" o de "Si has dejado de aprender un idioma, escuchar películas y series en ese idioma ayuda a no perderlo", que si bien son bastante ciertos, no son de aplicación universal.

Evidentemente, la versión original comporta sus problemas para aquellos que tengan un dominio nulo de la lengua en la que se habla en esa pieza, pero esto en realidad no es tanto por cuestión de tener miedo de perder detalles importantes por la necesidad de seguir los subtítulos, sino más bien son debidos a que, en general, somos muy cómodos. Y es que hay que tener en cuenta que seguir una película o serie a base de leer subtítulos requiere un esfuerzo mucho mayor al de escuchar esa misma película o serie en tu lengua. Pero, en mi opinión, hay que empezar a pensar que es mejor hacer ese sobreesfuerzo que perder la magia intrínseca que aportan las voces originales de los actores y actrices a la película o serie, porque a ellos no solo se les escoge por ser guapos/as o por su capacidad gestual... también se les escoge por su capacidad de transmitir una sensación de tristeza, de amargura, de felicidad, de odio, etc. a través de su voz.

Espero que después de leer esta opinión algo más subjetiva de lo habitual (aunque yo no tiendo a ser excesivamente objetivo en la mayoría de casos) penséis un poco más a fondo en el tema, porque considero que al ver películas o series que son traducidas antes de ser emitidas en nuestro país os perdéis una gran parte de ese elemento especial que hace que esa película o serie sea seguida en su país de origen. Y es que sin ese elemento tan esencial como es la voz, muchas situaciones pierden su sentido más escondido.

VicRCDE

P.D.: siento el retraso en la publicación de un nuevo escrito, pero estos primeros días de Universidad me han dejado bastante más descolocado de lo que me pensaba. Espero que conforme me habitúe al nuevo ritmo de vida, pueda encontrar más huecos de tiempo libre a los que dedicarme a preparar los artículos. De momento, solo os puedo decir que ya estoy preparando un nuevo escrito que me he ido preparando en la cabeza entre los viajes de ida y vuelta de la Facultad... y que tampoco tiene mucho que ver con el formato habitual de este blog.